sábado, abril 17, 2010

Descubriendo al cavernícola moderno

Hace un par de años, en el 2008 para ser exactos, escribí una entrada en este blog llamada "El Cavernícola Moderno", con bastante buena audiencia debo decir; si no la leyeron les sugiero que lo hagan y si lo hicieron, vuelvan a hacerlo, aquí el link para que no se abrumen buscando:
Iniciaba diciendo "He hecho un descubrimiento que tal vez nos interese a todas: es posible que exista un nuevo hombre moderno allá afuera...". A dos años de distancia les digo que existe (no se rían, no cierren la ventana, no sean pesimistas que ahora les explico), me dí a la tarea de recordar aquélla entrada porque por extraño que parezca me encontré un cavernícola moderno, !sí! me encontré uno y si en este punto ya están pensando que este es un texto surrealista y que lo mejor de este espécimen es que es imaginario, no las culpo, pero piénsenlo, aunque el proceso de evolución masculina es lento en comparación con la modernidad femenina, algunos están intentando adaptarse a la realidad del siglo XXI. Este cavernícola del que les hablo, es una gran persona abajo de la facha de bárbaro que se carga, interesante aunque a primeras luces no lo parezca, resúltase ser que no tiene miedo a expresar su opinión y generalmente vale la pena escucharlo (raro, lo sé pero pido su voto de confianza), después de hablar con él me dí cuenta de que este nuevo tipo de hombre medianamente evolucionado ya está comenzando a entender, estos hombres son conscientes de que si no actúan a la altura de la nueva mujer en el mundo, serán ellos los que tendrán que comprar de ahora en adelante poderosos vibradores, o muñecas inflables que viene siendo lo mismo. Es decir, de seguir así como vamos, la de medidas perfectas y aparentemente sin cerebro con la que pasan sus ratos de ocio no sería su plan B, sino su único plan y se acabo, o sea tendrán que conformarse con la que les tocó. Necesitan de nuestra ayuda, de nuestra tolerancia y que dejemos a un lado esta despiadada competencia de géneros que hemos emprendido, para no perder la oportunidad de conformar una sana relación de pareja.
Tengamos la valentía de admitir que si las mujeres tuviéramos corazones tan duros, los chocolateros estarían quebrados, no pasaríamos el tiempo hundiendo nuestras penas tiradas en el sofá comiendo helado como marranas atoradas, los kleenex ya no tendrían mercado y se irían a la quiebra, la música de despecho no tendría tanto "pegue" y no gastaríamos tanto coleccionando, digo comprando zapatos para superar una ruptura sentimental (es que un par nuevo de zapatos es mejor que el Prozac, eso que ni qué). Aclaro que la importancia de los hombres en nuestras vidas no se la estoy dando yo, se la hemos dado todas, cada vez que hemos llorado por amor (o lo que creíamos que era), acuérdense, la vez que renegaron cuatro horas seguidas de algún patán, o la vez que convocaron a reunión extraordinaria de amigas (y uno que otro Juan colado) para contar los detalles de alguna nueva conquista que las trae arrastrando la cobija. Entonces, si alguna de ustedes es de las mujeres que aún niegan que semejantes cursilerías puedan existir en nuestro mundo de mujeres modernas, les tengo malas noticias, sí existen y en cantidades alarmantes.
Y si a pesar del párrafo anterior hay alguna que insista en que el tema de los hombres es una estupidez y prefiera quedarse sola, también está en todo su derecho, pero eso sí, no fastidie a las demás, sí esas que siguen creyendo en un complejo concepto y que es casi una secta, la estabilidad emocional, y es que aceptemos que ni los triunfos de las demás son nuestras derrotas ni los aparentes fracasos son realmente en vano.
Yo les decía en aquélla entrada que "el hombre moderno, ese ser medianamente evolucionado ha comenzado a existir", como les digo tengo un espécimen de prueba y la verdad es que tan prevenidos como están contra nosotras y las radicales posturas feministas, algunos ya no saben qué es peor que se les atraviese, un gato negro o nosotras, pero a este hombre debilucho y pesimista no le dediquemos nuestro esfuerzo, mejor enfoquémonos en el hombre moderno, porque después de una larga charla entendí que a veces la frustración es mutua y la necesidad de estar con nuestro equivalente también lo es.
Mi intención no es defenderlos, ni más faltaba, pero es que tal vez estamos mandando un mensaje erróneo sin saberlo, es que ¿quién les dijo que nos conformamos con su presencia y que no tienen que hacer nada más?, ¿qué de ellos solo nos sirve su compañía porque aparentemente para nada más los necesitamos?, porque en todo lo demás ya nos hemos encargado de suplantarlos. Hay que aclararles que muchas queremos sus "compañías" sí, pero escrituradas a nuestro nombres y con nosotras en la dirección general, pero insisto, ¿por qué conformarnos con tan poquito?, convivamos con los que nos aceptan más modernas, independientes y con criterio propio.
En estos dos años aprendí que para ser felices, no hay que tomarse todo tan en serio, que el dolor, por intenso que parezca, jamás dura para siempre y muy importante, que no todas las batallas merecen librarse. Si hasta aquí me han seguido leyendo les advierto que no me sigan, ni me hagan mucho caso. Yo estoy más perdida que ustedes.

2 comentarios:

Adán Bonilla dijo...

AHHHHH!!! Ya hacía ratote que no me extendía comentando tu entrada, pero tal como te lo dije cuando escribiste aquella entrada hace casi 2 años: Te volaste la barda!!

Hoy hay varias cosas que rescato en definitiva...

Por supuesto que existe ese hombre, pero no es por gusto propio ni mucho menos porque nos hayamos autoaceptado. Simple y sencillamente porque no nos ha quedado de otra: O nos ponemos a la par de ustedes o simple y llanamente nos comen el mandado. Es por simple lógica!

En cuanto a la importancia del hombre en la vida de una mujer, concuerdo que simple y sencillamente le diste en el hoyo de 100 puntos! La importancia que tenga un hombre en tu vida se la das tu misma, y el hombre va a ser tan importante como tu misma te la propongas. Aqui yo agregaría que como mujeres que son deberían desarrollar aún mas la inteligencia emocional. De ustedes dependerá en gran medida que un hombre se vuelva en tu complemento o en tu tormento.

Me parece que el hecho de que ustedes tengan mayor madurez en cuanto psique se refiere, no hay que olvidar que siguen teniendo estrógenos y que muchas veces es lo que las hace vulnerables. Mas sin embargo, opino que aún cuando muestren signos de cursilería, no implica que se muestren mas débiles que antes. De hecho, yo he conocido mujeres que siendo cursis o siendo "nenas", tienen un caracter y una fotaleza envidiables!

Niñas, no necesitan ser "menos mujeres" para mostrarse superiores. La cursilería y los estrógenos de hecho pueden llegar a ser sus mejores aliados y sus mejores armas para desarmar al enemigo.

Si algo he aprendido en 2 años desde aquella entrada es que la vida esta llena de pimienta y sal. Y que nosotros forjamos nuestras actitudes y nuestra suerte ante la vida. No se trata de estar sola o acompañada, sino se trata de estar bien contigo mismo para poder estar bien con tu entorno. Podrás estar sola, podrás estar acompañada, pero lo mas importantes es que primero entiendas que tus momentos de soledad o de compañía los debes de disfrutar al máximo! No debes asociar fracasos o éxitos a la compañia de alguien. Mas bien debes sentirte orgulloso en el momento en que has aprendido a valorarte y aceptarte tal cual como eres.

Los feministas les han dicho que no nos necesitan y que pueden arreglárselas por si solas! Pero admitámoslo: Cuando hay algún especimen, sea evolucionado o no, que nos recibe con los abrazos abiertos abrazádonos, saboreando nuestros éxitos o soportando nuestros fracaso, no es la panacea ni la solución, pero de verdad como ayuda y como incluso en ocasiones se anhela!... Lo mejor es que te topes con la suerte que en el especimen en cuestión sea el prometido evolucionado.

Miriam, no estas nada perdida! Al contrario, yo pienso que estas mas ubicada que muchas de tus congeneres! Esta entrada me cautivo y simplemente me enamoró... Reafirmo ser "Your Fan #1!!"

DEN dijo...

Hola amigui, me quede despierta hasta estas altas horas de la noche, solo porque no aguante las ganas de leerte.
Sabes, aparte de considerarte mi amiga eres una persona a la cual admiro mucho y la prueba está en lo que acabo de leer. Pienso que tienes gran parte de razón en cada una de tus palabras; hoy día coincido con la parte medular de tu entrada: “…la frustración es mutua y la necesidad de estar con nuestro equivalente también lo es”; y es que seamos realistas, no somos aquellas “princesitas” de hace 2 siglos, pero seguimos siendo féminas, con sueños, con ideales, con ganas de dar y recibir mutuamente, que sufrimos por desamor, que a veces lloramos con una película o reímos contándonos “anécdotas” con nuestras amigas.
La lucha hoy en día no es contra ellos, sino con la necedad que tienen la gran mayoría de vernos como “las Rapunceles” del cuento y no como las mujeres que hoy tenemos poder adquisitivo, ideas emprendedoras, ganas de hacer y deshacer, de comernos el mundo.
Gracias amiga por regalarnos esta entrada.